La clave emocional transforma tu proceso de rehabilitación/recuperación.
En los procesos de recuperación física solemos poner toda nuestra atención en el cuerpo: el músculo que duele, la articulación que limita, la lesión que no nos permite avanzar como quisiéramos. Sin embargo, detrás de cada experiencia física existe un universo emocional que puede impulsar tu rehabilitación… o frenarla
Como coach emocional especializada en acompañar procesos personales, he acompañado a muchas personas que, sin darse cuenta, confundían dolor con sufrimiento. Y esta diferencia, aunque parece sutil, es determinante: entenderla te devuelve poder, claridad y una sensación más consciente de control sobre tu propio proceso.
Te cuento:
Dolor y sufrimiento: dos conceptos que confundimos.
Dolor: la sensación física
El dolor es un mensaje del cuerpo.
Es una señal fisiológica que informa de un proceso concreto, que hay un tejido inflamado, una estructura irritada o una limitación momentánea, una lesión concreta.
El dolor no es tu enemigo; es un indicador.
Sufrimiento: la interpretación emocional del dolor
El sufrimiento, en cambio, aparece cuando tu mente empieza a contar historias alrededor de ese dolor, generando lo que se conoce como bucles mentales. Frases que te repites a modo bucle, que te impide creer en tus capacidades y en lo que sucede.
- “Esto no va a mejorar.”
- “Estoy retrocediendo otra vez.”
- “Mi cuerpo no puede con esto.”
- «Estoy harta de mis dolores»
- «Soy una penas»
El sufrimiento no está en el cuerpo, sino en la carga emocional y cognitiva que añadimos a la experiencia del dolor. Desde el ámbito emocional poner el foco de atención en las vivencias personales, las necesidades emocionales y las circunstancias, son una clave para el éxito de recuperación

Trevin Rudy.
Cómo identificar las señales:
¿Dónde termina el dolor y dónde empieza el sufrimiento?
Parte fundamental del acompañamiento emocional en la rehabilitación es ayudarte a reconocer cuándo, se cuelan pensamientos recurrentes limitantes y cuándo el cuerpo te da información relativa a un dolor. Tomar consciencia corporal y emocional te da herramientas para la identificación.
Aprender a diferenciar estas dos realidades, te permite entender qué está pasando realmente en tu cuerpo y qué está generando tu mente. Para poder ofrecer una salida emocional basada en la comprensión y la ternura
«Pequeños cambios emocionales generan grandes cambios en tu evolución física.«
Marta Carús
¡Rompe el ciclo del sufrimiento!
Muy bien, y ¿cómo?
Muchas veces, el sufrimiento nace de pensamientos automáticos que te bloquean.
Mi labor como coach emocional es ayudarte a detectarlos y sustituirlos por interpretaciones más compasivas y útiles para tu avance. En realidad, te acompaño a entender por qué se producen este tipo de pensamientos y como cambiarlos.
Esto NO significa “pensar en positivo”, sino:

- Identificar creencias que te frenan;
- Valorar por qué llenan tus pensamientos
- Y acompañarte a construir pensamientos hacia una salud emocional, no hacia el auto-boicot.
Adrian Swancar.
Cuando tu mente deja de luchar, tus pensamientos dejan de construir sentimientos limitantes: tu cuerpo puede derivar la energía hacia la recuperación.
«Fisiología+ Emoción+ Atención = Éxito de la recuperación»
Marta Carús
El cómo te hablas importa.
En un proceso de rehabilitación, cada gesto, cada sensación, cada mirada hacía ti misma, mismo es un micro avance, entender que hay momentos donde la recuperación parece que se estanca es de suma importancia para cuidar tus emociones.
La auto-percepción consciente te invita a observar:
- Cómo reacciona tu cuerpo ante el dolor;
- Qué emociones aparecen;
- Qué lenguaje interno utilizas contigo;
- Y qué necesitas para sentirte más seguro/a en tu proceso.
Porque sanar no es solo mover el cuerpo: también es entender cómo te acompañas a ti mismo/a mientras lo haces, como te hablas, como te escuchas y cómo te exiges.
Te dejo por aquí un post que escribí hace un tiempo que te puede ayudar a profundizar sobre esto: Leer aquí
La importancia de hablar de la Regulación emocional.
El sistema nervioso es una pieza clave de la rehabilitación. Un cuerpo en alerta constante se defiende, se tensa y progresa con mayor dificultad, ya que se inflama. De manera inconsciente.
Por eso trabajamos técnicas simples de regulación emocional para:
- Calmar tu mente,
- Reducir la reactividad,
- Favorecer la readaptación del cuerpo a esas nuevas realidades,
- Y mejorar la percepción de ti hacia ti.
«Pequeños/grandes cambios emocionales generan grandes cambios en tu evolución física.«
Marta Carús
Conclusión.
El sufrimiento no es parte obligatoria de tu rehabilitación.

El dolor forma parte del proceso.
El sufrimiento, no.
En el proceso de la recuperación/rehabilitación la revolución hacia la ternura es un cambio que te acerca a una satisfacción total y comprensiva de este momento vital, donde el dolor te acompaña
Cuando entendemos la diferencia, cuando aprendemos a identificar las señales del cuerpo, como tal, y no como “castigos o recaídas” podemos aprender a regular las emociones, el cuerpo responde mejor, tu progreso se vuelve más sostenible y tu bienestar aumenta. La ternura toma una parte muy importante en este proceso.
Laura Huerta Mira.
Mi pasión como coach emocional es acompañarte a transitar la recuperación con más consciencia, más ternura y más cuidados hacía ti misma, mismo. Porque la calma y la comprensión de tus propios procesos nos dará las claves para esa recuperación que necesitas.
Desde un lugar más humano y compasivo contigo.
Si quieres profundizar en estos acompañamientos o explorar si este enfoque es para ti, estaré encantada de acompañarte.

Te invito a que descubras quién eres desde la salud.
Escríbeme, y te cuento qué podemos hacer.
Namaste.

